Nombre de la nueva publicación

Publicado 22/03/2016

El ladrillo concentró un tercio de la inversión extranjera en España en 2015: 7.700 millones

A estas alturas nadie puede poner en duda que el sector inmobiliario español está en el radar del capital extranjero. Pero a la vista de las últimas cifras oficiales podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que el apetito de los inversores internacionales por el ladrillo es feroz.

Según los datos del Ministerio de Economíala construcción y las actividades inmobiliarias captaron 7.698 millones de euros en inversión extranjera directa en 2015, lo que representa más de un tercio del volumen del capital foráneo que recibió el conjunto de nuestra economía durante ese ejercicio.

De los 21.724 millones de euros captados en total (la quinta mejor cifra de este siglo), un 21,7% se fue a parar a la construcción de edificios residenciales y a la promoción inmobiliaria (ambos factores entran dentro de la rama de construcción), mientras que otro 13,8% estuvo vinculado directamente con la compraventa y el alquiler de bienes inmobiliarios por cuenta propia (que forman parte de las actividades inmobiliarias).

El ladrillo concentró un tercio de la inversión extranjera en España en 2015: 7.700 millones

Por tanto, el conjunto de actividades ligadas al ladrillo representó el 35,5% del total, frente al 15,6% que alcanzó toda la industria manufacturera (captó 3.384 millones de euros en inversión extranjera directa), al 10,1% que aglutinó el suministro de energía eléctrica (2.195 millones), al 11% del comercio mayor y menor (2.386 millones) y al 10,7% de las actividades financieras y de seguros (captaron durante 2015 2.326 millones de euros).

Un crecimiento del 8.200%

El volumen de inversión total no es la única cifra que demuestra el gran atractivo que despierta el sector inmobiliario entre el dinero internacional: los crecimientos interanuales del capital captado por cada subsector también lo ponen de manifiesto.

Y es que, según las estadísticas del Ministerio que todavía dirige Luis de Guindos, el de la construcción de edificios residenciales recibió durante el año pasado 3.019 millones de euros directos, lo que arroja unincremento del 8.286% respecto a 2014. En aquel ejercicio este subsector apenas recibió 36 millones de euros en inversión, casi 84 veces menos que en 2015.

En toda la lista de actividades no existe ninguna otra que registre un crecimiento similar, aunque también destacan los logrados por las actividades de contabilidad y asesoría fiscal (recibió 215 millones de euros, un 948% más), el comercio al por mayor de bebidas (captó 164 millones, un 700% más) o la venta de automóviles (153 millones, un 615% más).

Si miramos la evolución de los principales sectores, la educación lidera el ranking (recibió 405 millones, un 415% más), seguida de las actividades profesionales, científicas y técnicas (709 millones, un 172% más) y la construcción (167% más, con esos 4.706 millones totales), cuyos repuntes interanuales superan de largo el que ha experimentado el volumen total captado por España: esos 21.700 millones arrojan un incremento del 11% interanual.

En el balance de los últimos dos años, la construcción escala una posición en la clasificación y se erige como el segundo sector más atractivo, con un alza de la inversión foránea del 216% (en 2013 captó 1.488 millones según los datos oficiales, tres veces menos que durante 2015). Solo educación, con un alza del 664%, supera la mejora vivida por el ladrillo en ese periodo.

Madrid, gran epicentro de la inversión

Otra de las lecturas que se puede extraer de los datos que ha recopilado Economía es que la Comunidad de Madrid sigue siendo la región que capta más recursos procedentes del extranjero. Solo en 2015 la autonomía recibió 10.093 millones de euros entre todas las actividades económicas, un 46,5% del total captado por el país y lejos de los 4.783 millones que atrajo Cataluña, la segunda región más destacada en el ranking, con un 22% del total.

País Vasco, con 794 millones, fue el tercer territorio más atractivo para los extranjeros, seguido de Andalucía (565 millones), Murcia (518 millones), Islas Baleares (263 millones) y Comunidad Valenciana (254 millones). Entre estas cinco autonomías acapararon el 11,1% de la inversión; es decir, cuatro veces menos de lo que captó Madrid en solitario. Cantabria, por su parte, fue la región que menos inversiones extranjeras registró con unos escasos 9 millones de euros.

De dónde viene el dinero

Sobre la procedencia de las inversiones, el informe recuerda que la inmensa mayoría pertenece a países de la OCDE, que representan un 84,9% del total (unos 18.442 millones de euros). Los cinco principales son, por este orden, Luxemburgo (3.584 millones, el 16,5% del total),Holanda (12,8%, 2.777 millones de euros), Francia (9,9%, 2.140 millones de euros), Estados Unidos (7,3%, 1.581 millones de euros) y Reino Unido(6%, 1.311 millones de euros), que concentran más de la mitad del total invertido con un 52,5%.

Varios pasos por detrás también encontramos a México (977 millones), Alemania (759 millones), China (586 millones), Portugal (447 millones), Arabia Saudí (444 millones), Suiza (437 millones), y Japón (404 millones). Por debajo de 400 millones están Uruguay (335 millones), Liechtenstein (288 millones), Bermudas (234 millones), Hong Kong (216 millones), Irlanda (201 millones), Emiratos Árabes Unidos (173 millones) y Singapur (160 millones).

En términos interanuales, los países que más han incrementado sus inversiones directas en España han sido Portugal (+228%), Emiratos Árabes Unidos (+215%) y Países Bajos (+140%), mientras que las naciones que más han recortado su inversión han sido Estados Unidos (-58%), Irlanda (-47%) y Singapur (-58%).

UA-55063710-1